Las altas temperaturas, superando los 40 grados, están afectando a Europa, especialmente durante el torneo de Roland Garros. Se han reportado casos de deshidratación y desvanecimientos tanto en jugadores como en el personal que acompaña los partidos, debido a las extenuantes condiciones climáticas.
Se cuestiona la decisión de mantener los partidos en estas condiciones, a pesar de los riesgos para la salud, mencionando factores económicos y contractuales. Se hace un llamado a priorizar la salud ante la exposición a temperaturas tan elevadas, especialmente en eventos deportivos de larga duración y en recintos cerrados como los estadios.