Se discute la posibilidad de que la casa donde Agostina fue vista por última vez haya sido limpiada para ocultar pruebas, y la dificultad de detectar estas maniobras.
Walter Korbach explica que, a pesar de los intentos de limpieza, siempre quedan rastros detectables mediante técnicas periciales. Se menciona que se aplicaron reactivos y procedimientos en la casa, pero se critica que estas técnicas no se utilizaron en un primer momento.
Se señala que la casa sería el lugar donde ocurrió el desmembramiento del cuerpo y que el testimonio del remisero Ariel es una prueba clave que apunta a ese domicilio.