Se narra la caótica y memorable presentación de Abad en el Club Buenos Aires. El show, que comenzó dos horas tarde, estuvo marcado por la performance errática del músico, quien arengaba al público desde una ventana antes de subir al escenario.
Abad, visiblemente afectado, intentó tocar la guitarra sin éxito, interactuó con el público y consumió bebida alcohólica en escena. La bajista continuó tocando mientras lloraba, y el baterista abandonó el escenario. El show, que duró 20 minutos, culminó con Abad pidiendo perdón tras arrojar su guitarra al público.
Se menciona el mito de que Abad habría mezclado Michel Torino con Manaosuba, aclarando que fue la bajista quien consumió la bebida. Se recuerda que el mango de la guitarra rota por Abad se convirtió en un souvenir.