El paro de la línea C de subte y el reciente aumento del boleto de colectivo agravan la crítica situación del transporte público en Buenos Aires.
Los usuarios denuncian que, a pesar de gastar entre el 10% y 20% de sus ingresos en transporte, enfrentan viajes de hasta 6 horas diarias y un servicio de baja calidad.
La falta de inversión y el constante incremento de las tarifas generan un profundo malestar, especialmente entre los trabajadores y estudiantes que dependen del transporte para su día a día.