La selección argentina de fútbol continúa su preparación en Kansas para el próximo mundial, entrenando a puertas cerradas para evitar la exposición mediática y de los aficionados.
Se ha reforzado la seguridad en el hotel donde se alojan, añadiendo un vallado adicional en los balcones, medida que no existía el día anterior.
Los entrenamientos se realizan por la tarde para evitar las altas temperaturas, con una duración extendida, superando las dos horas, lo que sugiere una exigencia física considerable y posibles evaluaciones de jugadores lesionados.
Mañana se realizará un entrenamiento abierto al público, dispuesto por la FIFA, para permitir a los hinchas ver a sus ídolos.