El seleccionado argentino de fútbol realizó su primer entrenamiento en Kansas City, con miras a los próximos amistosos y al debut en el Mundial. El director técnico, Lionel Scaloni, trabajó a puertas cerradas para evaluar a los jugadores con dolencias físicas, especialmente en los laterales, donde las ausencias de Molina y Montiel plantean un desafío.
Se evalúa la posibilidad de utilizar a Abarco o Capaldo en el lateral derecho, mientras se espera la recuperación de otros jugadores clave. La expectación en la ciudad es alta, con numerosos fanáticos esperando a la selección, especialmente a Lionel Messi, quien llegó más tarde de lo previsto y tuvo que ingresar por una puerta alternativa debido a la gran cantidad de público.
La ciudad de Kansas City ha mostrado un fervor inusual por el fútbol, con una notable presencia de camisetas de Messi y un gran número de aficionados siguiendo de cerca al equipo. A pesar de que la región es más aficionada al fútbol americano y al béisbol, la pasión por la selección argentina y su capitán es evidente.
Se reportaron inconvenientes climáticos con alerta de tornado, que obligaron a la evacuación de los refugios, aunque el día del entrenamiento amaneció despejado. Aún así, se observaron árboles caídos y daños menores en el hotel de la selección.