El presidente ruso Vladimir Putin prometió una respuesta a lo que Rusia denuncia como un ataque ucraniano contra una escuela que mató a 21 niños. En respuesta, Rusia lanzó uno de los mayores ataques desde el inicio de la guerra, utilizando 652 drones y 73 misiles, entre balísticos y de otro tipo, contra varias ciudades y regiones de Ucrania.
El ataque dejó al menos 11 personas muertas y 100 heridas, según las autoridades de Kiev. Se advierte sobre la posibilidad de que Rusia utilice armas más poderosas en el conflicto. La OTAN también se ve involucrada en el contexto bélico, con menciones a su artículo 4 tras un presunto ataque con dron ruso en Rumania.