Rusia prohibirá las exportaciones de combustible de aviación durante seis meses, hasta el 30 de noviembre, para blindar el consumo interno y asegurar el abastecimiento del mercado nacional.
La medida, comunicada oficialmente por el Kremlin, busca garantizar la política y el mercado propios antes de volver al mercado externo. Se exceptúan los combustibles en tanques de proceso para aeronaves en ruta y aquellos en proceso de despacho.