Las exportaciones de la industria láctea argentina registraron un crecimiento del 16% en el primer trimestre del año, alcanzando los niveles más altos en lo que va del siglo. Principalmente se exporta leche en polvo y queso, con China como uno de los principales destinos de la leche en polvo. Entre enero y marzo, las exportaciones superaron los 800 millones de litros.
Este crecimiento se atribuye a una mejora en los márgenes de ganancia de los productores, dado que el precio del litro de leche pagado en dólares al productor aumentó, mientras que el costo del maíz, un insumo clave, se mantuvo estable. Esta situación contrasta con años anteriores, donde muchos tambos cerraron por la falta de rentabilidad.
Según proyecciones del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), la producción de lácteos para 2026 podría alcanzar un récord desde 1970, superando los 12 mil millones de litros de leche. El último pico de producción se había registrado en 2016, y se espera que el ritmo actual lo supere. Se destacó que la estabilidad macroeconómica y políticas que acompañan favorecen la producción.