Rusia lanzó uno de los mayores ataques desde el inicio de la guerra en Ucrania, utilizando 73 misiles y 656 drones de larga distancia. El ataque dejó 11 muertos y alrededor de 100 heridos en varias ciudades y regiones ucranianas.
En Kiev, cuatro personas murieron y casi un centenar resultaron heridas, algunas de ellas niños, tras el impacto de misiles balísticos. Las imágenes mostraban grandes explosiones y columnas de humo sobre la capital. La población acudió a refugios antiaéreos y estaciones de metro.