Rusia lanzó una ofensiva masiva contra Ucrania en las últimas horas, utilizando cientos de drones y misiles. El ataque, concentrado en Kiev, dejó al menos 10 víctimas fatales y más de 100 heridos, además de provocar incendios en edificios residenciales y daños significativos.
Las autoridades ucranianas calificaron el ataque como uno de los más intensos de los últimos meses. Las imágenes difundidas muestran la destrucción causada por las explosiones y las tareas de búsqueda de supervivientes entre los escombros.
El presidente ruso, Vladimir Putin, justificó los bombardeos como una respuesta a recientes ataques de Ucrania, afirmando que la guerra entra en una "nueva dimensión". A pesar de que las defensas aéreas ucranianas interceptaron parte de los proyectiles, varios lograron alcanzar sus objetivos, resultando en la lamentable pérdida de vidas civiles.