Se relata el testimonio de una joven que fue víctima de Barrelier el año pasado, describiendo un brutal ataque con amenazas, ataduras y abuso.
La víctima logró escapar y denunció el hecho, pero Barrelier negó conocerla y la justicia actuó con lentitud. Se encontraron prendas de la víctima en su casa y se lo imputó por privación ilegítima de la libertad.
Se subraya la coincidencia de este caso con el de Agostina, evidenciando un patrón de violencia y la inacción de la justicia para prevenir estos crímenes. La falta de medidas efectivas deja a la sociedad en una situación de vulnerabilidad.