El segmento presenta un testimonio de una mujer que relata haber sufrido diversas aflicciones desde su infancia, incluyendo malos tratos, violencia física y verbal, abuso, y la presencia de un "perro negro" que solo ella veía.
Sus dolencias físicas, como dolores de cabeza insoportables, la llevaron a buscar ayuda médica sin éxito. Tras intentar soluciones en la "casa de los espíritus", sus problemas se intensificaron, afectando también a su familia y pareja, llegando a vivir una situación de extrema pobreza y violencia doméstica que casi culmina en tragedia.
La mujer narra cómo, en un momento de desesperación, acudió a la Iglesia Universal, donde encontró liberación de las "maldiciones" y problemas que la aquejaban. Afirma que su vida cambió radicalmente tras este acercamiento espiritual.