A partir de la reglamentación por decreto de la reforma laboral, los recibos de sueldo incluirán gráficos detallados sobre los destinos de cada parte del salario. Esto busca clarificar los aportes a sindicatos y contribuciones patronales mediante un gráfico de torta.
La medida, que también exige que los permisos y licencias médicas se presenten en formato digital, es obligatoria para todas las empresas. Se compara esta iniciativa con el etiquetado frontal, aunque con un enfoque inverso.
Los panelistas critican que, si bien la información es relevante, el foco debería estar en el valor final del sueldo y en la recuperación salarial, que consideran estancada frente a la inflación. Se menciona que el gobierno de Milei afirma que los salarios informales superan la inflación, pero los salarios formales pierden poder adquisitivo.