Vladimir Putin calificó como un ataque terrorista un bombardeo ucraniano a un campus universitario ruso en la región de Donetsk, que dejó 21 muertos y decenas de heridos. El mandatario ruso exigió que los responsables paguen legalmente y pidió medidas de apoyo para las víctimas.
El ataque, que tuvo como objetivo la sede de un centro de tecnologías avanzadas, afectó a un edificio académico y una residencia estudiantil. Las sociedades civiles continúan siendo las más afectadas en esta guerra que se inició en 2022.