Se plantea la interrogante sobre si la madre de Agostina aportó toda la información relevante a la policía sobre los antecedentes de Gabriel Barrelier, el principal sospechoso.
Mauricio D'Alessandro sugiere que la madre conocía la adicción de Barrelier, su historial de violencia y posibles delitos previos. La duda surge sobre si ocultó información o si la denuncia inicial no reflejó la gravedad de la situación, lo que podría haber influido en la demora de la caratulación como femicidio.
La falta de la madre como querellante en la causa también genera sospechas sobre su posible implicación o conocimiento de los hechos.