Una pastelera acudió a la joyería para vender un rosario de cristal de roca con una cadena de oro amarillo y dos anillos, un solitario y un tresillo. Explicó que los anillos eran de su abuela y que necesitaba el dinero para ampliar su negocio de pastelería, que está en crecimiento. A pesar de la pena por desprenderse de las joyas familiares, la mujer manifestó la necesidad económica como madre soltera.
La joyería valuó las piezas en 4.300.000 pesos, destacando que no irían a desarme por ser piezas completas y bien cuidadas. La clienta decidió vender las joyas por esa suma y solicitó el pago en dólares, el cual fue gestionado mientras se realizaban los papeles correspondientes.