El Papa León XIV ha publicado la encíclica "Magnífica Humanitas", abordando la inteligencia artificial con gran autoridad y conocimiento técnico. Este hecho ha generado debate global, trascendiendo el ámbito eclesiástico.
La encíclica se compara con la "Rerum Novarum" del Papa León XIII, que sentó las bases de la doctrina social de la Iglesia e influyó en documentos como la Declaración de los Derechos Humanos y la constitución de la Unión Europea.
Christopher Olaj, cofundador de Antropik, uno de los líderes en IA, advierte que los incentivos en este campo alejan de hacer lo correcto, mencionando presiones políticas, el deseo de vanguardia, el orgullo y la codicia.
La IA es vista como un reflejo de los valores de sus creadores, pudiendo generar desinformación, reducir el valor humano, crear nuevas formas de esclavitud y transferir decisiones morales a máquinas, lo que lleva a la pregunta fundamental: ¿quién debe decidir la ética de la IA?