El padre de Agostina relató cómo se enteró de la desaparición de su hija y su posterior investigación para identificar al sospechoso, Claudio Barrelier. Al principio, no sospechaba de él directamente, pero al averiguar su identidad, comenzó a desconfiar de las inconsistencias en su relato y apariencia.
El padre decidió investigar por su cuenta, obteniendo el número de teléfono de Barrelier. Al confrontarlo, notó que tanto él como la persona que lo acompañaba mentían. A raíz de estas contradicciones y la sospecha que le generó Barrelier, el padre continuó indagando hasta confirmar sus sospechas.