El padre de Agostina, visiblemente afectado y con palabras de profunda indignación, se refirió al asesino de su hija como "psicópata enfermo, hijo de mil p***". Expresó su dolor y la exigencia de respeto por la memoria de su hija, rechazando versiones que circularon sobre un posible embarazo de Agostina.
Asimismo, el padre denunció la "politización" del caso, criticando a quienes intentan aprovecharse del asesinato de su hija. Afirmó que no descansará hasta que se investigue todo y que, si es necesario, lo hará por su cuenta.
Sebastián Domenech señaló que la línea de investigación del padre, junto a sus abogados, apunta a un intento de abuso o abuso sexual como móvil del crimen. Además, buscan antecedentes de hechos similares que pudieran haber ocurrido en el mismo lugar, sugiriendo una posible modalidad delictiva más amplia y la participación de una "estructura" detrás de Barrelier.