La muerte de Blas Correa, un joven que murió en Córdoba en manos de la policía, sigue generando conmoción y dudas sobre la actuación judicial.
La madre de Blas denuncia que la justicia de Córdoba, con fiscales como Garzón, Rashi y Moreno, siempre es la misma y no avanza en la causa.
Se plantea la hipótesis de que el caso podría pasar a la justicia federal para evitar el posible poder político de Córdoba, que podría estar involucrado.
La preocupación se extiende a otros casos similares, como el de una chica atacada a los 12 años, donde el caso quedó impune, lo que alimenta las sospechas de encubrimiento.