Martina y Maxi compartieron detalles de su "permitido" en pareja, que incluyó una cena romántica con sushi, velas y juegos. A pesar de la confusión inicial sobre si era individual o grupal, ambos disfrutaron de la experiencia, destacando que el foco no estaba en la comida sino en compartir un momento juntos.
Entre las actividades, jugaron con plastilina, creando figuras de personajes conocidos, y se obsequiaron regalos mutuamente. Martina expresó que, aunque al principio se sintió enojada por no poder disfrutar de un permitido grupal, compartirlo con Maxi resultó ser una experiencia positiva y beneficiosa para ella.