La madre de Agostina, Melisa, relata su experiencia personal en la búsqueda de su hija, iniciada el domingo tras enterarse de la desaparición. Expresa la dificultad de no saber quién era la persona involucrada inicialmente y cómo, por su cuenta, comenzó a investigar para saber la verdad.
Aclara que hubo diferencias con Gabriel, pero que ambos buscaban la verdad. Menciona que el teléfono que le dieron no era correcto y que la investigación la llevó a averiguar quién era la persona implicada y a obtener el nombre de la madre. Señala que el imputado mentía y que ella lo guió para que no se desviara del foco.