El presidente de Brasil, Lula da Silva, se encuentra en tratamiento de radiología preventivo contra un cáncer de piel, específicamente un carcinoma basocelular extirpado recientemente. Esta noticia ha sorprendido a su círculo cercano, dado que el mandatario de 80 años mantiene una rutina activa.
El tratamiento de 15 sesiones de radioterapia se lleva a cabo en un hospital privado en Brasilia. A pesar de este revés de salud, Lula da Silva se prepara para competir en las próximas elecciones presidenciales, donde, de ganar, gobernaría hasta los 85 años.
La salud y edad del mandatario probablemente cobrarán protagonismo en la campaña electoral, que se intensificará en los próximos cuatro meses. El único efecto visible del tratamiento hasta ahora ha sido el uso de un sombrero Panamá en actos públicos.