La revista "El Cervantes", que homenajeaba los 100 años del género y contaba con la aclamada actuación de Marco Antonio Caponi como Tato Bores, fue levantada sorpresivamente de cartelera. La obra, que incluía monólogos de actualidad con guiños a la política del momento, como referencias a Adorni, habría generado malestar en esferas gubernamentales.
Según Camilo García, la situación comenzó con una advertencia para que no se agregaran "chistes políticos" a los diálogos. Al día siguiente, se informó la suspensión de la temporada por "desperfectos en la plataforma giratoria", impidiendo la continuidad del espectáculo. La decisión de no reponer la obra y anunciar una nueva temporada en Mar del Plata con elenco renovado generó confusión y descontento entre los artistas.
El conflicto se agrava al considerar que los actores que criticaron al gobierno en escena no formarán parte de la nueva temporada. Se sospecha de un caso de censura, ya que la obra había sido un éxito, convocando a más de 100.000 espectadores y obteniendo una segunda temporada por su demanda. El incidente se suma a otros conflictos previos relacionados con el uso del Teatro Cervantes, como el caso de Nacha Guevara.
Los artistas esperan cobrar sus honorarios pendientes el 10 de junio y evalúan la posibilidad de una marcha a mediados de mes. La situación pone de manifiesto la tensión entre la libertad de expresión artística y las posibles presiones políticas en el ámbito cultural oficial.