Jos\u00e9, due\u00f1o de un lavadero, relat\u00f3 que el hijo de Soledad, mujer que regenteaba un local y pareja de un implicado, le llev\u00f3 un auto para lavar.
El joven lleg\u00f3 tranquilo y solo pidi\u00f3 que se lavara el exterior del veh\u00edculo, ya que el lavadero es humilde y no cuenta con hidrolavadora ni aspiradora.
El auto, un Forca Negro, fue lavado en cuatro oportunidades, pero la \u00faltima vez estaba cubierto de greda.