Chang Sung Kim relata la compleja historia de su familia, marcada por la división de Corea y la guerra. Su abuelo fue asesinado por ser activista, y su padre, siendo el hijo mayor, tuvo que huir al sur para salvar su vida, escondido en una carreta.
La narrativa se adentra en las tradiciones de venganza y la huida forzada, contextualizando los eventos en el marco de la Guerra Fría y la división de las Coreas.
Se describe la situación en la frontera entre Corea del Norte y del Sur, con la presencia militar y la vigilancia constante.