El tío de Agostina expresa su pedido de justicia y la determinación de no descansar hasta que los responsables caigan. Considera que hay algo más detrás de la muerte de su sobrina y prefiere no ver detalles para quedarse con el recuerdo de su alegría y su forma de ser.
Describe la felicidad de Agostina a pesar de las dificultades, su alegría al bailar y su personalidad. Menciona con cariño su rol de "tío odioso" que la cuidaba. Recuerda que ella tendría 15 años en julio y que ya había elegido el vestido para la celebración. La familia se siente apoyada por vecinos y la comunidad, clamando que no haya más casos como el de Agostina y preguntando hasta cuándo jugarán con los niños.