Se investiga a la mujer que fue la última en ver al acusado, quien se encontraba cocinando mientras él jugaba a la play. Se plantean dudas sobre si comió, si volvió a sus actividades y si la pareja se comunicaba.
Se recuerda que, inicialmente, la mujer y la madre confirmaron la presencia del acusado en la casa y que había salido a comprar cigarrillos para luego regresar solo. Sin embargo, hay inconsistencias en la cronología de los hechos.
Se considera difícil creer que quienes estaban en la casa no supieran nada, especialmente considerando el tiempo transcurrido desde la aparición del cuerpo. La habitación donde se halló el cuerpo es descrita como una escena del crimen "dantesca, terrorífica, insoportable", y se sospecha que el lugar fue limpiado y se recolectaron rastros genéticos y biológicos.