Un ladrón, apodado "el friolento", ingresó a un bazar y robó una estufa. El delincuente aprovechó que los calefactores estaban en exposición y, con gran agilidad, cortó la cadena y el candado que los protegían.
Las cámaras de seguridad registraron el insólito robo, mostrando cómo el ladrón, en cuestión de segundos, se llevó la estufa. El hecho ocurrió mientras otro cliente miraba precios en la vidriera, sin percatarse del accionar delictivo.