El cuerpo sin vida de Agostina Vega, una niña de 14 años encontrada en Córdoba, determinó que murió por asfixia mecánica y posteriormente fue desmembrada. La autopsia preliminar también señaló posibles signos de abuso sexual, aunque la descomposición del cuerpo dificulta una conclusión definitiva.
El único detenido por el caso, imputado por femicidio, permanece en el penal bajo vigilancia psiquiátrica. Se investiga un crimen compatible con asfixia como método de muerte. La familia y la sociedad exigen justicia ante este brutal crimen.
Se critica la demora en la activación de la alerta Sofía y la respuesta inicial de las autoridades, sugiriendo que la investigación debió ser más rápida y exhaustiva desde el momento en que la familia reportó la desaparición.