Los primeros informes preliminares de la autopsia a la joven desaparecida confirman los peores temores: habría sido víctima de abuso sexual y luego asfixiada. Los restos habrían sido descuartizados con cuchillos de cocina para intentar ocultar el crimen.
La justicia considera que podría haber más personas involucradas, ya sea por encubrimiento o por conocimiento del hecho y omisión de denuncia. La carátula del caso se agravaría a femicidio, calificándolo como el peor de los casos.