Existe un conflicto en la justicia de Córdoba por la investigación de un femicidio. El fiscal Raúl Garzón exige mantener la causa bajo su órbita, pero se le pide que se aparte.
Por otro lado, la fiscal adjunta Betina Cropi, quien previamente intervino en el caso Dalmaso, sugiere que fiscalías especializadas en violencia de género asuman la investigación para evitar la revictimización y abordar el caso con una mirada específica.
Se cuestiona la insistencia de Garzón en retener la causa, sugiriendo que podría haber omisiones o demoras en su investigación que lo expongan a un jury. La defensa de la víctima pide que se aparte y que la causa pase a manos de especialistas.