Se destacó que las reformas estructurales, como el DNU 70-23 y la ley bases, representan la "reforma estructural más grande de la historia argentina", superando en magnitud a la de Menem.
Se afirmó que estas reformas buscan eliminar obstáculos al crecimiento y devolver la libertad a un pueblo oprimido, con el objetivo de convertir a Argentina en el país más libre del mundo.
Se mencionó que más de 15.000 regulaciones han sido eliminadas, permitiendo nuevas transacciones y la creación de empresas, consolidando al gobierno actual como el más reformista de la historia.