El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) representa un enorme negocio financiero, con una recaudación estimada de 2.400 a 2.500 millones de dólares anuales, pero se trata de una sustracción de recursos del régimen jubilatorio.
Los empleadores seguirán pagando el mismo porcentaje de aportes a la seguridad social, pero una parte se destinará al FAL. Esto significa que las indemnizaciones por despido se pagarán con dinero de las jubilaciones, desfinanciando el sistema previsional.