El fiscal Garzón es criticado por su postura ante el caso de femicidio de Agostina, mostrando presunta misoginia y falta de perspectiva de género.
Se señala que el fiscal responde a alineamientos políticos locales y nacionales, incluyendo al gobierno de Milei.
Sus declaraciones en conferencia de prensa, como la de condecorar a los perros, y sus prejuicios sobre las denuncias de desaparición, son motivo de indignación.