Ariel, el remisero involucrado en el caso Agostina, detalló su experiencia al declarar ante la policía. Tras comunicar a Melissa (la madre) lo sucedido con Agostina, fue citado al día siguiente para brindar su testimonio. A pesar de la sorpresa por la demora en la citación, Ariel aportó información sobre el traslado de la niña y sus conversaciones.
El remisero también se refirió a la zona donde dejó a Agostina, describiéndola como un barrio tranquilo llamado Barrio Covafico. Desconocía que el presunto agresor tuviera antecedentes o que la casa pudiera ser utilizada como un "aguantadero". Ariel afirmó haberse enterado de todo esto después de los hechos.