Durante su asistencia psicológica y psiquiátrica, la madre de Agostina, aún internada, habría mencionado que el femicidio de su hija fue un "ajuste de cuentas" y que ella "sabe lo que le pasó". Esta declaración, aunque contundente, fue hecha en un contexto donde la madre está medicada, por lo que su validez debe ser corroborada.
El fiscal considera la posibilidad de que la madre intente "enmascarar alguna cuestión dentro de la causa", sugiriendo que podría querer desviar la atención hacia un "ajuste de cuentas" con narcotraficantes.
El panel debatió la veracidad de estas declaraciones y la necesidad de que la madre declare en sede judicial una vez que su estado de salud lo permita, para esclarecer si hubo ocultamiento de información al principio de la investigación.