Se especula sobre la posibilidad de que Fátima Flores asuma un cargo en el gobierno de Javier Milei. La humorista y capocómica es vista como un "espécimen" difícil de clasificar, generando dudas sobre si sus declaraciones son personificaciones o su verdadera opinión.
Se menciona una supuesta propuesta formal para que sea candidata, la cual ella negaría, aunque se debate si aceptaría un ofrecimiento directo del presidente. La incertidumbre radica en si su rol como artista es compatible con la responsabilidad de un puesto político.