La "Señorita Lee" relata una dolorosa experiencia de estafa sufrida en 2012, cuando entregó 150.000 dólares, sus ahorros, para la construcción de una casa en el barrio Barranca de Santa María. A pesar de que la justicia determinó que no hubo mala intención por parte de Sebastián Laura, la causa involucró otras 10 similares.
La casa debía estar lista en seis meses, pero la obra nunca se completó. La imagen de la entrega del dinero y la figura de su escribano, quien considera como un "bastón que se quebró", aún la perturban y le "quitan el sueño".