Se genera un fuerte cruce de opiniones sobre la reactivación económica a través de la obra pública. Un panelista critica duramente al gobierno de Milei por haber desmantelado la obra pública al inicio de su gestión y ahora depender de ella para mejorar la situación.
El panelista expresa incredulidad y enojo ante el giro del discurso oficial, contrastando las medidas iniciales de corte de obra con la actual dependencia de la licitación de rutas como única salida.
Se cuestiona la efectividad de las licitaciones de rutas para impulsar la economía general, poniendo en duda si será suficiente para generar un impacto social y económico significativo tras dos años de inacción.