Se debate la efectividad de endurecer las penas y el código penal en Argentina. Se compara la tasa de homicidios en Argentina (4 cada 100.000 habitantes, similar a Nueva York) con la de Estados Unidos y Rusia (800 cada 100.000).
Se argumenta que el problema principal en Argentina no es la tasa de homicidios, sino la prevalencia de delitos menores y la falta de acceso a la justicia, lo que podría prevenir la escalada de violencia.