Se aborda el tema de empleados que consumen pornografía utilizando las computadoras y correos electrónicos del trabajo. Se advierte sobre las implicaciones de esta práctica, citando el dicho popular "donde se come no se entra".
Se menciona que algunos empleados incluso utilizan sus cuentas laborales para registrarse en páginas de contenido para adultos, lo que podría derivar en la recepción de correos electrónicos sospechosos. Se concluye el tema con alivio, indicando el fin del monólogo.