Chang Sung Kim narra la experiencia de su padre durante la guerra de Corea, quien tuvo que realizar el servicio militar obligatorio y combatir en el frente.
Relata el dilema de tener que luchar contra compatriotas, que podían ser familiares, y el dolor que esto le causaba.
Describe un momento crítico en el que, cerrado los ojos, disparó sin saber si había herido a algún familiar, evidenciando el trauma de la guerra.