Se discute la posibilidad de que las cámaras de seguridad y los compañeros de programa de Amalia Guineazú y el Dr. Capulla terminen revelando detalles cruciales sobre el conflicto. Se compara la situación con un caso anterior entre Fernandez y Cintia, donde las grabaciones fueron determinantes.
La veracidad de los insultos y el contexto en el que ocurrieron ("viejo choto", "pelotuda") son puntos clave en la investigación. Mientras algunos consideran que las palabras no son justificables, otros sugieren que el tono y la situación podrían haber influido en la reacción de Capulla.