El caso de Bautista Coronel, un adolescente de 17 años asesinado en Necochea, genera debate sobre la calificación legal y la aplicación de la justicia. El agresor principal, de 16 años, es imputable y enfrentará juicio, mientras que otros dos menores de 15 años, considerados inimputables, fueron sobreseídos.
La familia de Bautista, representada por Guillermo Coronel, lucha por obtener justicia y un "juicio por la verdad" para esclarecer los hechos. Sostienen que hubo un plan conjunto entre los tres adolescentes y cuestionan la reclasificación del homicidio a simple, pidiendo que se mantenga la calificación original de homicidio agravado.
Se discute la dificultad de aplicar medidas coercitivas a menores inimputables y la posibilidad de un juicio por la verdad, que busca reconstruir la historia aunque no implique condena. La familia busca que se respete la calificación inicial del crimen.