Se compara el cerebro con un músculo que necesita ejercitarse para mantenerse activo y prevenir la atrofia de funciones cognitivas.
Fabricio Ballarini advierte que el uso excesivo de la tecnología, como el GPS o tener las recetas a mano, puede reemplazar funciones cerebrales vitales.
Se enfatiza que la inversión en el uso del cerebro, especialmente en la juventud, es crucial para garantizar una adultez plena y mantener la memoria y la creatividad.