Estados Unidos está reduciendo significativamente su presencia naval alrededor de Irán, lo que sugiere un posible abandono de misiones terrestres contra Teherán.
Fuentes militares indican que la estrategia actual se centra en mantener un bloqueo prolongado hasta que el gobierno iraní acepte los términos de la administración de Donald Trump.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que los inventarios mundiales de petróleo podrían escasear hacia finales de julio o agosto, lo que refuerza la presión económica y logística sobre Irán.