El gobierno de Javier Milei enfrenta un acelerado desgaste político, comparable al de Mauricio Macri en su momento. A pesar de que Milei aún mantiene un apoyo residual, analistas como Hugo Aime advierten que este se desvanecerá si no hay resultados económicos concretos a fin de año.
La gestión de Milei muestra una tendencia de desgaste similar a la de gobiernos anteriores, con una imagen positiva que se estancó y una negativa que aumentó. La dificultad para tomar decisiones económicas y la falta de resultados tangibles generan incertidumbre sobre el futuro del gobierno.