Se describe a Agostina como una niña feliz, sonriente y llena de energía, destacando su solidaridad. Sin embargo, se menciona que era confiada y que sus padres a veces renegaban con ella por no desconfiar de la gente, algo que atribuían a su adolescencia.
Se aclara que hubo un conflicto familiar, pero se desmiente que haya habido maltrato hacia Agostina. Se explica que las diferencias surgieron por cuestiones de cuidado y que no hubo denuncias formales al respecto.